No está permitido sacar conclusiones de mi vida, pues es mía. Sólo yo la he vivido y sólo yo sé exactamente cómo es. Sólo puedes pensar mal de mí, hablar mal de mí, desearme males; pero no escribas nada malo de mí: aunque no te conozca, lo que escribas te definirá. Lo que está escrito, escrito queda, No lo Olvides.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Atracón :'(

Y así, sin ninguna explicación, después de 1 semana de esfuerzo, de vivir sólo de yoga, café y agua... sólo empecé desde anoche a embutirme todo lo que encontré en mi camino.
Ayer dormí toda la tarde. Soñé que comía, comía y comía, y me desperté decepcionada de mí, creyendo que de verdad lo había hecho. Al darme cuenta de que no era así, por alguna insensata, estúpida y loca razón decidí que había padecido suficiente, que era momento de descansar de mi ayuno, que podía permitirme un pecado pequeñito... craso error.


El "pecadito" empezó en forma de helado; primero uno, luego, como sin querer, otro. Mecánicamente, vomité lo más que pude... Me fui a dormir a las 4 am como si nada, feliz de tener "control", pero esta mañana, como una autómata, salí de compras. No buscaba comida, sólo cosas para la casa y así. Decidí llevar una manzana, para evitar un atracón. Me la comí y desperté a mi cerda interna... tenía comida guardada de hace varias semanas; la compraba frente a mis amigos, y la dejaba en mi habitación, al día siguiente compraba otra cosa y así, para mantener las apariencias. Cuando me di cuenta había comido 12 paquetes de galleta, seis barras de chocolate, cuatro postres con crema, y varios frasquitos de arequipe. Total: miles de calorías, y todo el esfuerzo de mi ayuno, a la basura.
Para colmo de males, por alguna razón, no pude vomitar mucho, no sé por qué, de verdad lo intenté. Me siento terrible. Decepcionada y triste, pero, sobre todo, con ganas de estampar la cabeza contra la pared hasta desmayarme. Sé que debí haber tirado toda esa comida apenas la compré, pero no lo hice. Sé que debí haber aguantado, y no comer ni siquiera los helados que vomité, pero no lo hice. Sé que debí haberme destrozado la garganta aún más tratando de sacarlo todo, pero no lo hice. Lo único que hice fue comer y comer. Soy un asco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario