Pero la verdad es que todos, alguna vez, hemos querido ser importantes, únicos. Famosos. Hemos imaginado el momento glorioso en que cientos (miles, millones, no es que importe) de personas acepten, de una vez por todas, que somos una creación útil, mucho más perfecta que todas las demás. ¿Quién no ha tenido (o deseado tener) una idea con la que sacaría su existencia del anonimato? Cualquier gran cosa, cualquiera, fue (en un principio) la idea estúpida de alguien. Todas las grandes creaciones fueron una ilusión en algún momento. TODAS.



Sólo es necesario decidirse a crear una maravilla; es más, ya está hecha, sólo es necesario buscarla, sacarla de la prisión a la que nos hemos empeñado en hundirla:

Éxitos en su creación perfecta..
Yo también quisiera esa fuerza para creer que el sueño de mi yo se hiciese realidad, pero las cosas son que estoy encerrada en un cuerpo de vaca de mierda.
ResponderEliminarTe deseo suerte con tu meta Juliana, ya que yo estoy estancada.